martes, 29 de noviembre de 2011

Visión de este Blog


Luis Gustavo Ramírez,
Renshi

Visión de este Blog


Se ha creado este Blog para compartir nuestros análisis técnicos, lecturas y principios de edificación; buscando contribuir a desarrollar tu panorama de pensamiento y reflección; independientemente del arte o profesión a la que estés dedicado(a).

Puedes encontrar tips, fundamentos de técnicas y enfoques: el fin es que tengas un refrigerio para el espíritu, cultives tu personalidad y enriquezcas el intelecto mientras educas tu cuerpo.

La mayoría de las referencias bibliográficas son de la Biblia, sin embargo estos ensayos son originales de mi propia inspiración donde desarrollo los temas de acuerdo a términos usados en la enseñanza y el estudio de las artes guerreras donde la preparación mental, emocional y física cumplen un papel preponderante para alcazar la victoria.


El pueblo de Dios, a través de la historia se ha visto obligado a defender sus derechos a través de conquistas, batallas, carácter y una serie de características que lo distingue como un pueblo diferente pues su fe está cimenada en nuestro Dios que nos sustenta.

 
Es pues un análisis de tales conceptos desde mi punto de vista cristiano lo que deseo compartir para edificación.

Otras referencias bibliográficas se incluyen dentro del mismo desarrollo; no obstante los términos o palabras  específicos los he aprendido en mi humilde camino del estudio y la enseñanza de las artes marciales,  estas palabras generalmente de origen japonés pueden encontrarse en cualquier fuente de estudio de filosofía oriental seria.

Compartimos en el camino la palabra de Dios para edificar nuestras vidas a través de las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo.



Un abrazo.


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http://koryubugeiygendaibudo.blogspot.com/




jueves, 15 de septiembre de 2011

La paz que sobrepasa todo entendimiento

 
 La paz que sobrepasa todo entendimiento:
El Estado de la Mente

Para ilustrar este artículo voy primero a describir un término usado en oriente: el término Mushin que se refiere al tercer estado del Budo (camino del samurái). Es buscado en las disciplinas orientales tanto dentro de la vertiente espiritual como de la guerrera.
Es aquel estado donde los sentimientos, pensamientos y  emociones quedan relegadas, anuladas u olvidadas quizá por ese momento.
Mushin es también Mizu No Kokoro(Espíritu como el agua): es dejar el alma en libertad sin que la mente intervenga y nos ponga cadenas o limitaciones que nos hacen infelices; es donde olvidamos nuestras cargas de conciencia, es concentrarse en un solo punto dejando pasar los pensamientos perturbadores que nos retienen o nos mantienen cautivos.
Es dedicarnos a vivir el instante, saboreando, existiendo, siendo nosotros mismos sin conflictos existenciales y sin ideas preconcebidas.
Lo contrario de lo anterior, según mi opinión; sería el pensamiento constante, la imaginación nociva, las imágenes que quitan paz a nuestro espíritu.
 
Aquí debemos analizar lo siguiente: todo lo que nuestra mente imagina y todo lo que le decimos con nuestra boca, en  realidad,  sucede en ese momento;  nuestra mente entonces acepta lo que oye como realidad existente. Cuando ponemos nuestra imaginación a trabajar  experimentamos sensaciones, sentimientos, nuestros sentidos se agudizan: si pensamos por ejemplo  en jugo de limón ácido cayendo en nuestra lengua nuestra saliva se estimula, si olemos manzanas imaginamos la navidad, etc. Esta eficacia y esta imaginación es tan intensa que nos interna en un mundo de dimensiones mas poderosas que el  mismo mundo material; es otro mundo casi palpable, casi visible, así es como en el niño se producen los temores nocturnos, en los adultos el temor a hablar en público, en los peleadores la tensión antes del combate; así es como se avivan los traumas o bien, se renueva la nostalgia del amor que  nos hace suspirar y  acrecienta la velocidad de nuestras palpitaciones;  entrando en una explicación mas profunda es lo que nos ministra positiva o negativamente.
 Ahora, cuando nos concentramos en  lo que hacemos  todo nos sale bien porque tenemos la mente en paz y somos efectivos en nuestras labores. Es tan importante  buscar este estado de paz que las disciplinas orientales como las artes marciales, el Sumi-e (pintura en tinta), bonsái (cultivo de árboles en miniatura), la ceremonia del te y otras se enfocan durante toda la vida para desarrollarlo, es,  diciéndolo claramente: una Filosofía de Vida; por esa razón pocos occidentales pueden comprenderlo; esta búsqueda es la base de su filosofía.
También encontramos  persiguiendo este estado de paz en  la programación mental de los atletas; en el tener ángel en el teatro, en  la improvisación perfecta en el Jazz, en el éxito sano y honrado en los negocios, en  la belleza de las obras en la escultura, en la pintura y hasta en el amor que  una pareja busca  que dure  la  eternidad.
Un ejemplo de este estado mental  es cuando nuestra adrenalina corre en un momento decisivo: un susto o un imprevisto  hacen que  nuestras fuerzas, velocidad y reflejos se manifiesten de manera increíble e inmediata sin que nos percatemos.
Contrario a algunas corrientes equivocadas la mente en paz no significa poner la mente en blanco, hacerlo es sumamente peligroso porque estar con la mente en blanco nos deja desprovistos de protección total y cualquier manifestación espiritual llámese demonio o  entidad  o cualquier influencia auditiva(hipnosis, programación subliminal u orden), visual o percibida con alguno de nuestros otros sentidos puede programarnos negativamente cambiando nuestras creencias o haciéndonos esclavos de dicha entidad o vivencia. Podemos decir que si tenemos la mente en blanco pueden lavarnos el cerebro; esto es lo que pasa con algunas  drogas, con las enseñanzas de “maestros iluminados”, con falsas doctrinas,  con el vudú y con algunos de  los  juegos  que encontramos en Internet. El ministro debe pedir a Dios discernimiento y cobertura  antes de tratar estos casos.
Entonces, que es entonces la paz que sobrepasa todo entendimiento?
La Biblia describe excelentemente este estado: el Señor Jesús dijo: no os afanéis por el día de mañana pues a cada día basta su propio afán” (Mateo 6:4)
Hoy en día; según los últimos estudios científicos las enfermedades provienen en un 90% de la tensión emocional  y este del pensamiento de preocupación, congoja, tristeza y a veces por el alto grado de competencia que hay en las empresas, entre equipos de trabajo y por el desequilibrio existente entre la cantidad de clientes y el personal que se tiene para su atención. Esto aunado al alto costo de la vida, la competencia desleal y la edad competitiva; que es un factor primordial en los países del tercer mundo, cuyas empresas contratan a personas de menos de 30 años, perdiendo la capacidad y experiencia de aquellos que han pasado los 40.
 En países desarrollados y modelos inteligentes, en cambio, vemos adultos mayores realizar su trabajo con una  jovialidad y eficacia poderosa; el motivo: se sienten útiles y valorados por la sociedad. En cambio en otros pueblos (generalmente retrasados en desarrollo) vemos ancianos olvidados y adultos desplazados. Lo grave es que estas personas tienen familias que dependen de ellos. De ahí se genera otro tipo de estrés mortal que adjunto a los factores de riesgo como la pésima alimentación, el sedentarismo y los malos hábitos dan al traste con la salud provocando enfermedades mentales, físicas o emocionales.
 Dios puso en nosotros la vida para que seamos buenos mayordomos con lo que se nos entrega. Debemos entender que no somos propietarios de nada; debemos ser un canal de bendición para otros. Nada nos vamos a llevar cuando muramos: ni autos, ni casas, ni joyas, ni títulos, solo nos llevamos nuestras buenas obras, las palabras de aliento que dimos, el cariño, el sabio consejo, las sonrisas.
 Por supuesto es importante ahorrar, preparar un mejor porvenir para nuestra familia, tener algo mejor, cumplir ideales y sueños nobles y sanos;  pero esto se logra enfocándose en el presente, disfrutando, trabajando a conciencia, siendo honrado, leal, conformándose con lo que tenemos día a día, sin envidiar a los demás. Adaptándose a las nuevas situaciones sin preocuparse;  pues continuamente  estamos entrando en  un constante periodo de aprendizaje sea este  corto o largo.
 Eso es  la paz:  enfocarse en lo que somos y tenemos en este instante, en este momento,  hacer lo que se hace y hacerlo bien con concentración, cuidado y eficacia: si se come se come, si se duerme se duerme, si se trabaja se trabaja; si se ora se ora, si hay combate hay combate: lo que nos rodea no debe influir, la presión de la sociedad no debe cambiarnos para mal y si se está en camino correcto no debe uno desviarse para complacer a otros.
 Esta es la razón por la que encontramos en el mercado cosas malas, regulares, buenas y excelentes, es el concepto de Calidad Total de los japoneses,  es la “Clase” en los automóviles alemanes, es el valioso  producto de un artesano, la belleza de las formas y movimientos en un maestro de kendo, laido, karate u otro arte marcial, es la humildad que nos hace sentir tranquilos.
 La mente en paz es la mente del guerrero: es dormir  con buena conciencia y comer con tranquilidad, es tener paz en el espíritu, hacer las cosas de la correcta y mejor  manera  para ser confiables, es vivir en santidad; vivir en gozo.
 Las virtudes cristianas entonces deben ser lo que llena la mente del guerrero: somos “pueblo adquirido por Dios con el objeto de anunciar las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 P. 2:9).
 Desde un principio Dios dio con su palabra guía al hombre  para protegerlo del mal,  sin embargo hace muchos siglos los fariseos llenaron al pueblo de leyes; inventadas por ellos para tener dominio sobre Israel.  Hoy la sociedad hace lo mismo que ellos. 

La relación que Dios quiere contigo  es simple y bella pues te  ama  mucho, el Señor Jesucristo dijo: “venid a mi todos los que están trabajados y cargados que yo os haré descansar” (Mateo 11:28).  Él es el día de reposo;   entonces  no caigas en legalismos;  relaja tu mente,   debemos hacer honradamente lo que es nuestra responsabilidad,  esforzarnos y ser diligentes, lo demás está en las manos de Dios: no debes preocuparte.
 
Dios te bendiga. Un abrazo
Escrito por:
Luis Gustavo Ramírez. Renshi
 
 
 

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Carácter: La Toma de la Iniciativa.



En la vía del Bushi(guerrero japonés)  existe un código de ética que debe acompañarlo a lo largo de su vida. El término Hei-Ho se refiere a la actitud o carácter del comportamiento que no solamente debe estar presente  en combate sino en todos los instantes de la vida cotidiana, concentrándose en cada cosa que se hace. Es el trabajar arduamente, con todo cariño y responsabilidad lo que nos hace diferentes de los demás, es la actitud de brindar ayuda o una mano amiga a quien lo necesita en el momento indicado, es controlar nuestro carácter en cada prueba, por cada situación difícil y en cada desilución, desmotivación o burla; si la experimentamos, por lo que debemos combatir día con día para alcanzar un estado de paz interior.

Como todo buen propósito el tener carácter requiere esfuerzo y dedicación, es como estar con una espada levantada, en guardia, para que cuando nuestras emociones negativas se levanten podamos derrotarlas y que nuestra mente domine el combate y obtengamos la  victoria.

Es sumamente fácil estar meditando en un lugar silencioso, orando, en contemplación o comodamente sentado sobre un cojín, sin que nadie te moleste y lejos del mundo exterior; una media hora y tu logras relajarse, olvidar tus penas, estar enfocado y sentirse parte del Universo; sin embargo,  pasado este momento sublime, es  en el instante  que entramos a nuestra oficina, nuestro hogar o simplemente en la calle  donde nosotros somos realmente probados: es donde estamos expuestos a diversas corrientes de pensamiento, diversidad de caracteres y opiniones, temperamentos y formas de actuar que nos crispan los nervios y en un ir y venir la “bestia” que llevamos dentro salta y decimos y hacemos cosas que no queríamos. El apostol Pablo dice al respecto: “No hago lo que quiero sino lo que aborrezco”( Romanos 7:15 ).  Es nuestra carne la que nos hace sucumbir, nuestra mente dominada por las emociones,  y en estos momentos somos como un barco a la deriva sin un capitán ecuánime, con autoridad y  carácter que domine el timón, y como el barco  sin timonel naufragamos o encayamos.

Me decía un Pastor amigo que el dejarse llevar por las emociones no significaba tener carácter fuerte, significaba mas bien NO TENER CARACTER. Ahora cuando escucho que alguien grita, pierde los estribos y anda de mala cara me acuerdo de eso y me digo: de verdad esa persona no tiene carácter.

Es así como un samurai era probado por su señor(Daimyo), por esa razón su código era sumamente estricto y su disciplina increiblemente limpia.
Hoy en día para purificarse, dominar la carne(emociones) y fortalecer el carácter muchas religiones tienen ritos de purificación donde se someten a pruebas desgastantes, de paciencia, de dolor, de ayuno o meditación para que su mente tenga control y llevar a una vida de éxito. Ejemplos de estas prácticas pueden ser encontradas en El misogi; un rito sintoísta que fue utilizado desde la antigüedad por monjes y guerreros (samuráis) para   purificar la mente, el cuerpo, y el espíritu; este consiste en someterse al agua sumamente fría de las cascadas al amanecer;  también encontramos el Ayuno y la preparación para el YONKIPUR de los judios, el ayuno y oración en tiempo de Cuaresma para los catolicos, el Zazen en el budismo. También los Yamabushi  o guerreros de las  montañas en el Japón(según el Shugendo o vía de los poderes ocultos) tienen periódos   de grandes ejercicios donde  se abstienen de carne y alcohol,  mantienen una castidad absoluta, no toman cereales y sólo tienen derecho a algunas hierbas, hojas y resina de pino.   Otros ritos son todavía más severos, tales como los nueve días durante los cuales el asceta no debe ni moverse, ni dormir, ni beber, ni comer, ni hablar. Otros   pasan uno o más inviernos en una cueva; otros se entierran o mortifican su cuerpo lazerándolo,  para mencionar unos pocos ejemplos.

De esta manera el fín de todos estos sacrificios es cultivar el caracter para estar preparado para la bendición que se espera. Para unos la bendición es obtener poderes espirituales, dones extraordinarios o mágicos, para otros el sacrificio es para accesar  al éxito en los negocios,  unos buscan la espiritualidad; transmutar para ser una persona diferente y mejor, otros desean  reinventarse para lograr la realización y felicidad personal. También tenemos  corrientes cuya meta es la búsqueda de unir el cuerpo con el espíritu para hacerse uno con el Universo.

Todo lo anterior constituye el gran esfuerzo por el que el ser humano desea tener lo que los cristiamos llamamos bendición, para nosotros sin embargo, para recibir esa bendición debemos tener un caracter conforme al corazón de Dios, pues por la falta de caracter perdemos esa bendición que tanto hemos estado esperando.

La falta de caracter produce la pérdida de valores, respeto, ética, principios y responsabilidad. Es falta de caracter el agredir a tu hijo o hija  cuando tu sabes  que sus manos son mas pequeñas que las tuyas y que no tiene conciencia de lo que hace, es falta de carácter cuando tratas de sabotear a tu compañero en el trabajo porque hace las cosas mejor que tu, es falta de caracter cuando comes lo que no debes dándote cuenta que es perjudicial para tu salud, te falta caracter cuando te llenas hasta casi vomitar en una f¡esta, cuando tomas el licor que te hace daño y pierdes la noción de tiempo y espacio, es falta de caracter cuando ves a la mujer o el hombre que no te pertenece; cuando no dominas tus ojos, falta de caracter cuando compras o ves revistas obsenas para masturbar tu mente; es falta de caracter el querer obligar a tu esposa o esposo  a hacer sexo a la fuerza para satisfacerte a ti mismo(a) aun cuando él o ella no desee en ese momento porque ha trabajado mucho, esta exausta por los niños o porque no se siente bien. Es falta de caracter la boca asquerosa  que dice palabras o frases sucias para que la sociedad vea que eres el macho dominante; es falta de caracter cuando mientes para excusarte de algo que hiciste mal sabiendolo de antemano y es falta de caracter cuando sabes que tu no puedes solo, que necesitas cambiar y mejorar, que  necesitas ayuda  y no la pides porque te falta caracter para reconocer tu debilidad.

Y así por falta de caracter sigues hundiéndote en el lodo, esperando que alguien te saque por arte de magia cuando en tus adentros sabes que nunca va a ser así.
Uno puede seguir pidiendole a Dios que le de la bendición; llamese salud, casa, automovil, empleo, posición económica, honores, títulos o dinero pero no va a recibirla a menos que esté uno preparado, es decir a menos que tenga el caracter adecuado para poder conservarla.

Una fortuna en un alcoholico o mujeriego no duraría, un puesto de responsabilidad a alguien que no ha querido sujetarse a autoridad y que ha sido un rebelde con sus superiores no es congruente, una jefatura en manos de alguien que sea injusto o maltrate a sus empleados lleva el negocio al fracaso. Un título a alguien que no se ha esforzado como estudiante es una herramienta en manos de un ignorante;  es imposible que un adultero  o un engañador tenga paz en su hogar, un padre que no da buen testimonio no puede enseñar a sus hijos el buen camino, una persona negativa enferma a un equipo de trabajo... y así tu mismo(a) puedes darte cuenta como la bendicion puede perderse por falta de caracter.
Dios conoce nuestras debilidades, por esa razón nos hace pasar pruebas difíciles y desiertos para moldearnos y prepararnos como tierra fértil, algunas personas tardan días, otros meses y otros años. Moisés pasó 40 años en el desierto después de que huyó de Egipto donde después de ser hijo de Faraón y tener basta autoridad pasó a ser pastor de ovejas de un rebaño y tierra  ajenos. José vendido por sus hermanos fue a la cárcel: tras de ser esclavo era preso; Elías tenía un temperamento  auto suicida,  Daniel fue a tierra extraña, a pesar de su obediencia a Dios para ser formado, y el mismo Señor Jesús fue probado y sometido al desierto.

Antes de reclamar a Dios por la bendición que  has estado esperando  toma un momento y piensa si tienes carácter para recibirla.
Si estas palabras no son para ti, te felicito tienes carácter,  pero si por el contrario; te han puesto a meditar y has descubierto que te falta carácter entonces: bienvenido al club. Como dije antes: no podemos solos; hasta para hacer ayuno, dejar la cama caliente y levantarse en la madrugada a orar se necesita carácter, el único que nos puede ayudar es Dios a través de Cristo Jesús.

Qué te parece si hacemos un trato, ya que estamos en el mismo club pongámonos de acuerdo: ve a tu habitación y cierra la puerta, yo voy a hacer lo mismo; una vez ahí pidámosle a Dios que nos ayude a tener carácter conforme a su voluntad y pídele al Señor Jesús que perdone tus pecados, entre en tu corazón y que viva su vida en  ti de hoy en adelante. No esperes más. Yo iré a  mi dormitorio a pedirle lo mismo.
Estoy seguro de que la vida nos va a cambiar para bien.
Dios promete en su palabra: al que venga a mí no lo echaré fuera (Juan 6:37) confía en él y él hará
El Señor te bendiga

Un abrazo a la distancia

Escrito por:

Luis Gustavo Ramírez M.
senseiluisgustavo@hotmail.com

jueves, 28 de julio de 2011

Principio de Ritmo: El poder de Dar

  Ueshiva, fundador del Aikido, rompe 
            el ritmo de su oponente


Por Luis Gustavo Ramírez


"Hyoshi o Kokoroete shori o Tsukamo (Comprende el Ritmo para alcanzar la victoria) Miyamoto Musashi.


De acuerdo a los escritos de Musashi; el samurái más famoso del Japón hay un ritmo en todas las cosas que nunca debe ser ignorado; que debemos diferenciar los ritmos grandes y pequeños, lentos y rápidos para seleccionar los que son compatibles con los propósitos de uno. En Eclesiastés 3 se nos describe que todo tiene su tiempo y que todo lo que se quiere debajo del cielo trae su hora.

En artes marciales el Ritmo se relaciona con velocidad y distancia; para ganar un combate debemos conocer el ritmo de nuestro oponente; utilizar uno propio y anticiparse para ganar (Sen no sen). Un Ippon (punto ganado en combate japonés) o un suplet (desarme rápido en Arnis, arte marcial filipino) se logra cuando rompemos el ritmo de nuestro adversario.

Si todas las cosas tienen un tiempo y un ritmo; nosotros entonces nos movemos en un mundo cambiante; esto nos lleva a la forma en que nos desplazamos o permanecemos. Veámoslo de esta manera: para que uno gane un combate uno debe transferir energía, convertir Energía potencial en Energía Cinética; es decir “Ley de Atracción-Reacción”. Todo lo que hacemos tiene entonces su consecuencia.

Cuando iniciamos un arte marcial de tipo ofensivo como la Esgrima, el karate o el judo tanto nosotros como nuestro oponente realiza la acción de dar; se dan bloqueos, se dan golpes; se dan contraataques, etc. Cuando entrenamos damos nuestro esfuerzo, cuando damos buen rendimiento alcanzamos un trofeo, un grado o una promoción; dependiendo del caso.

A este punto quería llegar: cuando empezamos a dar de nosotros mismos cosas buenas: empezamos entonces a recibir cosas buenas.
El primero que ejecutó el principio de Dar fue Dios, quien rompió el ritmo de la Tierra y las tinieblas y a través del Espíritu Santo dio orden y creación a la tierra, el cielo y las aguas; fue él quien dio vida al ser humano y les proporcionó alimento y abrigo.

Aun cuando el mundo se perdió en el pecado por la caída Dios Todopoderoso da una solución desde el principio: “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado su hijo unigénito para que quien el crea no muera mas tenga vida eterna (Juan 3:16).

Querido amigo; usted me puede decir ¡bueno, pero qué puedo dar si no tengo nada…! voy a explicarle: todo lo que usted sabe y ha aprendido a lo largo de su vida sirve, si lo pone en manos de Dios para ayudar a otros. Podemos dar una sonrisa cuando nos levantamos en la mañana; podemos dar la mano a una anciana o a un minusválido que cruza una calle, podemos ayudar a un compañero en el dojo (sala de entrenamiento de artes marciales), a realizar una técnica que conocemos, podemos barrer nuestra casa, ayudar a nuestra familia, hacer una llamada a alguien con quien no hablamos desde hace tiempo; podemos dar un elogio a alguien que se puso una prenda de vestir nueva; y si tenemos algo de dinero podemos comprar un buen libro, un pastel o un almuerzo a alguien que apreciamos. Y en nuestro trabajo podemos dar lo mejor de nosotros y ser luz para otros.

El secreto de tener es dar. Jesús multiplicó los cinco panes de cebada y los dos pececitos porque hubo un muchacho que los dió cuando era lo único que tenía y así se alimentó una multitud (Juan 6:9).

¿Comprende la idea? Como Sensei (maestro de artes marciales) uno empieza a aprender hasta que empieza a enseñar; y enseñar es lo mismo que dar de nuestro conocimiento.

Los artistas como Salvador Dalí, los escritores como Cervantes, Shakespeare, los seres evolucionados como la Madre Teresa, Francisco de Asís, Martin Lutero, Gandhi; por mencionar unos pocos, dieron lo que tenían a los demás.

Dando de nosotros mismos a los demás es como alcanzamos la victoria.

Usted pasa trabajando, entrenando, leyendo, aprendiendo día con día, pero ¿cuánto de eso está dando a los que le rodean?, créame mi amigo; cuando usted empieza a dar de lo que usted tiene a los demás usted empieza a ganar y encontrar mayor satisfacción de la que había encontrado antes.

Dar entonces es conocer el ritmo y como en el combate y en la música el ritmo establece que se continúe marcando el compás, define la velocidad y forma de una técnica o pieza musical en el espacio. La duración de la melodía es su propia vida, la velocidad representa las veces que usted ejecuta la acción de dar, la forma es su buena voluntad para hacerlo y la técnica realizada o pieza musical ejecutada es lo útil que usted sea para los demás, es decir el fruto que sale de usted.

“no se preocupe por lo poco que usted tiene, cuando empiece a dar Dios le proveerá todo lo que usted necesita”.


* Ritmo: Orden acompasado en la sucesión o acaecimiento de las cosas. || Mús. Proporción guardada entre el tiempo de un movimiento y el de otro diferente.

*Dar: Donar. Entregar, enseñar, ofrecer materia para algo.


Si esta página ha sido de bendición nos gustaría que nos escribieras, estaríamos encantados de que seas nuestro compañero aun cuando sea a la distancia.

martes, 19 de julio de 2011

El valor de las cosas


Un discípulo visitó a su maestro
"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?"

El maestro, sin mirarlo, le dijo:
-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después...- y haciendo una pausa agregó Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

-E...encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

-Bien-asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.

Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.
Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.

Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.

-Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
-Que importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
-¡¿58 monedas?!-exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...
El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

Así somos nosotros: solo un experto puede conocer nuestro valor verdadero.
La palabra de Dios dice: Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su propio hijo para que todo aquel que en él crea no muera sino que viva eternamente (Juan 3:16).

Cuanto valor tienes tu para Dios para que él  hiciera eso


Dios te bendiga

lunes, 18 de julio de 2011

La utilidad de nuestras manos



TEHODOKI KATA TE DORI  se traduce en japonés como el Manejo Sabio de las Manos y se refiere a la defensa  contra agarres o cuando nuestras manos están presas,  en cada estilo tendrá un nombre diferente y se unifican o multiplican las técnicas según el arte, no obstante el manejo sabio es también el tener preparada las manos para ayudar al prójimo, el llevar alivio a través de una presión en kuatsu, el colocar las articulaciones subluxadas o dislocadas con nuestras manos o bien el poder dar un abrazo para que una persona que sufre tenga confortación.

Las manos sabias del Señor curaban, alentaban y daban libertad a los cautivos, entonces nosotros tenemos herramientas poderosas que podemos usar para bendecir a otros. Más allá del término TEHODOKI KATA TE DORI  o TEHODOKI KAKU TE GIKI (manejo hábil)  es nuestra decisión de hacer el bien y llevar amor, alivio y paz a aquellos que lo necesitan lo esencial; es así como llegamos a ser guerreros sanadores, que es el verdadero sentido de las artes marciales.

Las técnicas de defensa pueden multiplicarse infinitamente, los controles en Aikido por ejemplo son 5, en Danzan Ryu cerca de 22, 100 y más en las escuelas antiguas pero la pregunta es: cuanto multiplicamos nosotros las formas en que nos damos a los demás. Este mundo y las leyes de la naturaleza obedecen a la ley de causa y efecto, ley de siembra y cosecha; entonces lo que tenemos que hacer es meditar un poquito y profundizar en las técnicas y como estas se aplican a la palabra de Dios para ser un buen samaritano.

El movimiento perfecto en una defensa, a mi entender es buscar y completar el círculo, así nos liberamos de cualquier agarre, sin embargo te has puesto a pensar cuantas veces no completamos ese círculo por no querer dar o ayudar a los demás?, quizá nos vencen enemigos en nuestra mente como egoísmo, ira, pereza, envidia o indecisión, entonces debemos ser más hábiles y dar media vuelta y escapar de esos pensamientos que no nos dejan actuar positiva y efectivamente.

No sé!   estaba meditando lo anterior y quise compartirlo.

Dios te bendiga.



viernes, 15 de julio de 2011

La Espada del Guerrero


 
Katana: espada japonesa usada por los samurai; guerreros del Japón medieval

 
Dentro del concepto y estudio oriental del manejo de la espada los entrenamientos deben ser rigurosos, de forma diaria, realizado una y otra vez cada técnica; preparando no solo la mano que la empuña sino todo el cuerpo; el fin de este entrenamiento es llegar a la iluminación, lo que ellos llaman el estado del Satori; que alcanzan, dicen cuando uno se olvida de uno mismo y empieza a vivir y disfrutar cada instante: diría un maestro: dormir cuando se tiene sueño y comer cuando se tiene hambre.

Es así como a través de las prácticas metódicas, repetitivas y extenuantes el neófito va dejando su ego a un lado para percibir en lo profundo de su alma el misticismo; en la palabra de Dios leemos que Juan el Bautista dijo con respecto al Señor Jesucristo: “ Es necesario que él crezca, pero que yo mengue” ( San Juan 3:30).
Así con el entrenamiento se logra que la espada o cualquier otra arma sea una extensión misma de nuestro cuerpo; es como si nuestro brazo se volviera más largo pues nos acostumbramos al peso, forma, estructura y balance que el arma tiene; ahora podemos entender cuando la Biblia narra que a los guerreros se les pegaba la espada en sus manos: es decir el arma era una con ellos.

La palabra de Dios es Espada que debe ser extensión de nosotros, guardada e impresa en el alma y ceñida a nuestra mente; ella crea una nueva naturaleza que evoluciona nuestro carácter y temperamento, cumple las funciones y características que describimos anteriormente pero como toda arma debe adquirirse, cuidarse y llevarse para todo combate, su preparación necesita tiempo, disciplina y práctica metódica y repetitiva (esforzando nuestra memoria) pero con una gran diferencia:

Las horas de práctica que invirtamos en una espada común sirven solo para nuestra propia satisfacción, en cambio el aprendizaje, la práctica y aplicación de la espada del espíritu (la palabra de Dios) es para nuestra vida eterna.

El Señor te bendiga

jueves, 14 de julio de 2011

Rōnin (浪人)

Armadura samurai

Según la historia un rōnin (浪人) era un samurái sin amo durante el período feudal de Japón, entre 1185 y 1868. Su significado era "hombre ola" – un hombre errante como una ola en el mar. Un samurái podía no tener amo debido a la ruina o la caída de éste, o porque perdía el favor de éste.

La manera más sencilla ...que había para que un samurái acabara siendo ronin era a través del nacimiento. El hijo o hija de un rōnin también era rōnin, siempre que no renunciara a su estatus. A menudo el rōnin por nacimiento soñaba con demostrar su valía para poder jurar lealtad con un clan, convirtiéndose así en un verdadero y auténtico samurái. Aunque esto ocurriera de vez en cuando, era algo infrecuente, reservado a los más talentosos, pues pocos daimyō estaban dispuestos a sentar un precedente permitiendo que un rōnin entrara en su clan. Más a menudo los rōnin eran enviados en ciertas misiones con la promesa de la admisión, para luego negársela basándose en algún tecnicismo. (wp)

Uno de los más famosos rōnin fue Miyamoto Musashi, el más famoso espadachín de Japón.

Quizá sintamos que para el mundo no valemos ni un solo centavo, quizá nos rechacen por ser diferentes, por no venir de un linaje especial según el mundo, porque no poseemos un cierto título o porque simplemente alguna vez equivocamos el camino; sin embargo nosotros no somos lo que el mundo dice que somos, NOSOTROS SOMOS LO QUE DIOS DICE QUE SOMOS: linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido; para que anunciemos las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. A libertad hemos sido llamados, si el mundo nos rechaza es porque Dios tiene algo superior para bendecirnos, por eso, aunque no es fácil, es mejor renunciar a las cosas del mundo para no perder la bendición de Dios. Jesús vino a los suyos y los suyos no le recibieron pero a los que le recibieron les dió la potestad de ser hijos de Dios.

Entonces porque nos preocupamos si no ocupamos un lugar de privilegio según el mundo aquí en la tierra; Dios tiene mejores cosas para nosotros aquí y en su Casa del Cielo.


El Señor te bendiga



Escrito por:
Luis Gustavo Ramírez M.
senseiluisgustavo@hotmail.com



Principio de poder: Intimidad con Dios

       
I o motte teki ni gasshi sei o motte teki ni katsu
Enfrentarse al enemigo con dignidad, derrotarlo con fuerza
 (Sensei KotõdaYahei).



Después de buscar un dojo al iniciar nuestro entrenamiento en artes marciales los  ejercicios de los primeros días nos dejan exhaustos, con desplazamiento de ácido láctico por todo nuestro cuerpo y si a eso sumamos el iniciar a práctica con el Makiwara (blanco parafortalecer manos y pies); nuestra piel termina adolorida y enrojecida; sin embargo al poco tiempo nuestro cuerpo se acostumbra a estos ejercicios y empieza a fortalecerse día a día y la memoria corporal  comienza a desarrollarse al realizar los ukemis (caídas de judo y aikido), las katas (movimientos coreográficos que buscan perfeccionar las técnicas) y los fundamentos. Todo lo anterior busca prepararnos para el combate; llámese kumite en karate; randori en judo o aikido; o labanang en lucha filipina.

No obstante, aunque el entrenamiento riguroso asegura nuestra condición física no así la capacidad que tengamos para enfrentarnos a los ataques y asechanzas del diablo.  Extraordinarios y extraordinarias artistas marciales, campeones, Sensei y maestros han caído en drogas, perdiendo su hogar, cayendo en la seducción de los placeres del mundo; pasando del orgullo de sus victorias a perder el premio más importante de sus vidas: La Salvación.

Corrientes como la meditación trascendental, el control mental, la práctica de diversas posiciones corporales buscando "unir el cuerpo con el Universo" y el enfoque de la mente en un solo punto para buscar poder solo logran extraviar al practicante; que al final termina sintiéndose solo, triste y con un vacío mayor que el que antes poseía.

El  apóstol Pablo en Efesios Capítulo 6, versos del 10 al 18 nos guía a fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza. Este poder va más allá de ganar un combate, de romper una hilera de bloques o de realizar acrobacias extraordinarias. Es un poder que se desarrolla  en usted espiritualmente; de tal manera que ningún enemigo pueda vencerle.

Somos guerreros 24 horas al día, combatimos con nuestro carácter, con tentaciones y seducciones de un mundo físico que quiere perdernos hasta en nuestro trabajo; con asignaciones que a veces no comprendemos y que no son sanas ni correctas ni honradas; y una que otra vez  experimentamos el abandono de nuestros amigos y/o seres queridos.

Para enfrentar este combate la única e ilimitada  fuente de Poder donde podemos adiestrarnos para resistir es La Intimidad con Dios: si mi amigo; el Dios que creó el Universo, lo creó a usted, me creo a mi; el que envió a su hijo Jesús para nuestra salvación.

Pero así como llegar a ser un Cinta Negra (llámese Yudansha en japonés, Lakan en Escrima y arnis o sifú en chino) requiere disciplina, esfuerzo, constancia y paciencia; así lo requerimos nosotros para buscar al Señor Dios y permanecer en él.

Así como usted va al dojo (sala de entrenamiento) varias veces por semana, se entrena en su casa e investiga sobre la disciplina que practica; así también debemos pagar el precio para ser libres y hallar una respuesta verdadera.

"Mi yugo es fácil y ligera mi carga, ven a mí y te haré descansar dice Jesús; su Dojo está en su corazón y él realmente es el Maestro de maestros; no crea que se necesitan ejercicios extenuantes; ni ser campeón, Él le recibe a usted como usted es, no importa lo malo que haya usted hecho en su vida; Jesús ya pagó el precio de todos nuestros pecados y solo espera que usted lo busque. El primer paso es pedir a Jesús que viva su vida en usted, que perdone sus pecados y recibirle como Señor y Salvador; luego uno va enamorándose de él, así como usted se enamoró de las artes marciales, pero esta vez en espíritu y verdad.

Es así como buscando diariamente intimidad con Dios encontramos el Poder que necesitamos diariamente para  "enfrentar al enemigo con dignidad y derrotarlo con Fuerza". Es así como empezamos a ser fuertes, a endurecer los nudillos de nuestra alma, a encontrar poder para guiar a otros, empezamos a ser verdaderos guerreros.


El Señor te bendiga


escrito por:

Luis Gustavo Ramírez M.
Renshi 錬士 
senseiluisgustavo@hotmail.com

Principio de Ritmo: El poder de Dar

Kendo: El  Arte de la esgrima japonesa


Hyoshi o Kokoroete shori o Tsukamo (Comprende el Ritmo para alcanzar la victoria)
Miyamoto Musashi.


De acuerdo a los escritos de Musashi; el samurái más famoso del Japón hay un ritmo en todas las cosas que nunca debe ser ignorado; que debemos diferenciar los ritmos grandes y pequeños, lentos y rápidos para seleccionar los que son compatibles con los propósitos de uno.

En Eclesiastés 3 se nos describe que todo tiene su tiempo y que todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

En artes marciales el Ritmo se relaciona con velocidad y distancia; para ganar un combate debemos conocer el ritmo de nuestro oponente; utilizar uno propio y anticiparse para ganar (Sen no sen). Un Ippon (punto ganado en combate japonés) o un suplet (desarme rápido en Arnis, arte marcial filipino) se logra cuando rompemos el ritmo de nuestro adversario.

Si todas las cosas tienen un tiempo y un ritmo; nosotros entonces nos movemos en un mundo cambiante; esto nos lleva a la forma en que nos desplazamos o permanecemos. Veámoslo de esta manera: para que uno gane un combate uno debe transferir energía, convertir Energía potencial en Energía Cinética; es decir “Ley de Atracción-Reacción”. Todo lo que hacemos tiene entonces su consecuencia.

Cuando iniciamos un arte marcial de tipo ofensivo como la Esgrima, el karate o el judo tanto nosotros como nuestro oponente realiza la acción de dar; se dan bloqueos, se dan golpes; se dan contraataques, etc. Cuando entrenamos damos nuestro esfuerzo, cuando damos buen rendimiento alcanzamos un trofeo, un grado o una promoción; dependiendo del caso.

A este punto quería llegar: cuando empezamos a dar de nosotros mismos cosas buenas: empezamos entonces a recibir cosas buenas.

El primero que ejecutó el principio de Dar fue Dios, quien rompió el ritmo de la Tierra y las tinieblas y a través del Espíritu Santo dió orden y creación a la tierra, el cielo y las aguas; fue él quien dió vida al ser humano y les proporcionó alimento y abrigo.

Aun cuando el mundo se perdió en el pecado por la caída; Dios Todopoderoso da una solución desde el principio: “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado su Hijo unigénito para que todo aquel que en  él crea no muera mas tenga vida eterna (Juan 3:16).

Querido amigo, querida amiga; usted me puede decir ¡bueno, pero qué puedo dar si no tengo nada…! voy a explicarle: todo lo que usted sabe y ha aprendido a lo largo de su vida sirve, si lo pone en manos de Dios para ayudar a otros. Podemos dar una sonrisa cuando nos levantamos en la mañana; podemos dar la mano a una anciana o a un minusválido que cruza una calle, podemos ayudar a un compañero en el dojo (sala de entrenamiento de artes marciales), a realizar una técnica que conocemos, podemos barrer nuestra casa, ayudar a nuestra familia, hacer una llamada a alguien con quien no hablamos desde hace tiempo; podemos dar un elogio a alguien que se puso una prenda de vestir nueva; y si tenemos algo de dinero podemos comprar un buen libro, un pastel o un almuerzo a alguien que apreciamos. Y en nuestro trabajo podemos dar lo mejor de nosotros y ser luz para otros.

El secreto de tener es dar. Jesús multiplicó los cinco panes de cebada y los dos peces porque hubo un muchacho que los dió cuando era lo único que tenía y así se alimentó una multitud (Juan 6:9).

¿Comprende la idea? Como maestro uno empieza a aprender hasta que empieza a enseñar; y enseñar es lo mismo que dar de nuestro conocimiento.

Los artistas como Salvador Dalí, los escritores como Cervantes, Shakespeare, los seres evolucionados como la Madre Teresa, Francisco de Asís, Martin Lutero, Gandhi; por mencionar unos pocos, dieron lo que tenían a los demás.

Dando de nosotros mismos a los demás es como alcanzamos la victoria.

Usted pasa trabajando, entrenando, leyendo, aprendiendo día con día, pero ¿cuánto de eso está dando a los que le rodean?, créame mi amigo, mi amiga; cuando usted empieza a dar de lo que usted tiene a los demás usted empieza a ganar y encontrar mayor satisfacción de la que había encontrado antes.

Dar entonces es conocer el ritmo y como en el combate y en la música el ritmo establece que se continúe marcando el compás, define la velocidad y forma de una técnica o pieza musical en el espacio. La duración de la melodía es su propia vida, la velocidad representa las veces que usted ejecuta la acción de dar, la forma es su buena voluntad para hacerlo y la técnica realizada o pieza musical ejecutada es lo útil que usted sea para los demás, es decir el fruto que sale de usted. Alguien dijo una vez: “no te preocupes por lo poco que tienes, cuando empieces a dar Dios te proveerá todo lo que necesitas”.


El Señor te bendiga.


escrito por:

Luis Gustavo Ramírez M.
Renshi  Fuku Shidoin

miércoles, 13 de julio de 2011

Kata Bunkai: La aplicación de un Kata en un combate

"El valor de una cosa depende de la forma en que se aborda mentálmente
 y no de la cosa en sí misma" JIGORO KANO


 
La mayoría de las artes marciales poseen katas o formas; estas corresponden a movimientos coreográficos que reúnen las diversas técnicas que utiliza el arte que se practique. Estas formas tienen 4 características esenciales:
1. Inician y terminan con un saludo de cortesía y en el mismo punto o lugar llamado embusen.

2. Se adecua una respiración específica para las técnicas.

3. Poseen un máximo punto de tensión que va acompañado con un grito de guerra llamado Kiai; el cual da potencia y concentración al golpe, desvío o bloqueo, estos deben ser con pleno alcance del objetivo; lo que los japoneses llaman Kime.

4. Las diversas posiciones deben tener balance, equilibrio y consistencia; el cuerpo debe mantener un nivel adecuado de altura y longitud acompañado de un desplazamiento uniforme y relajado

Según sea el sistema, para escalar cada grado o dan se debe cumplir con una kata o forma diferente y cada una presenta su propia dignidad y dificultad según el avance del estudiante.

Ahora vamos a analizar lo que constituye un kata en nuestra vida diaria. Si analizamos las características anteriores nosotros: nacemos y morimos (embusen); respiramos para sobrevivir, se nos presentan dificultades y puntos máximos de tensión; y, a lo largo de la vida debemos estar en balance, equilibrio y tener además un nivel adecuado de conocimiento y madurez para actuar.

No obstante lo anterior, así como muchos practicantes realizan una kata sin comprender su orden y significado y tener conciencia de lo que están haciendo; en el mundo existen también personas que viven su vida por inercia; si tener un propósito, solo para ser un eslabón más de la cadena “natural” de nacer, crecer, reproducirse y morir.

Kata Bunkai nos habla de aplicar cada técnica conociendo el significado y teniendo conciencia de que el movimiento tiene un propósito específico y definido; comprendiendo y visualizando el ataque de un oponente podemos aplicar esta técnica en un combate o en una situación de la vida real.
Así, por ejemplo en las clásicas katas Heian o Pinan del Karate tradicional podemos tomar el movimiento de Jyodan Jyuji Uke (bloqueo superior con las manos cruzadas) de la quinta kata y utilizarlo para efectuar un Ikkyu o un Shionage (primer control y proyección tetra lateral de Aikido) o bien continuar con hidari y migi Chudan zuki (golpe directo de izquierda y derecha con el puño) y contraatacara al oponente.

Así podría seguir dando ejemplos de cada movimiento y su infinidad de aplicaciones, sin embargo mi enfoque es presentarle a usted un punto a meditar:

Cuando leemos la Biblia en Efesios 6:14-17 el apóstol Pablo nos habla de La Armadura de Dios: como debemos prepararnos para un combate; no obstante aún cuando estemos vestidos debemos tener conciencia de que podemos ser atacados en cualquier momento; no sé si a usted le ha pasado cuando cree que está en calma y con total madurez y de un momento a otro frente a una situación desconcertante usted actúa de forma violenta, sin precisión o bien dice y hace cosas que no debió haber dicho ni hecho; luego viene el arrepentimiento y esa voz de la conciencia que le señala que nunca debió haber actuado así; le ha pasado? Correcto; yo diría que a casi todos nosotros y es porque aun cuando aprendamos la palabra de Dios, recibimos los consejos y nos preparemos si no tenemos conciencia y estamos alerta un ataque puede tomarnos desapercibidos.

Kata Bunkai en nuestra vida diaria es pues pensar antes de hablar, meditar las consecuencias antes de tomar una decisión y ser conscientes de todas las personas que afectamos con nuestra forma de ser y de actuar. Es verse a uno mismo y cambiar lo malo, dejar el pasado y empezar a actuar como un guerrero; pidiendo a Dios sabiduría (Santiago 4-8) y practicando la palabra de Dios cada día, en cada movimiento.

Solo a través de la práctica de las buenas acciones, buenas actuaciones; hablando de forma positiva, correcta y dulce podemos alcanzar la aplicación efectiva de la técnica en el combate para lograr la victoria sobre uno mismo.
Es cuando estamos en momentos de crisis que debemos actuar con calma; efectividad y no olvidar las enseñanzas de nuestro Señor Jesús.


Dios te bendiga.



Escrito por:
Luis Gustavo Ramírez M. -Renshi-
senseiluisgustavo@hotmail.com

Carácter: La Toma de la Iniciativa.


En la vía del Bushi(guerrero japonés)  existe un código de ética que debe acompañarlo a lo largo de su vida. El término Hei-Ho se refiere a la actitud o carácter del comportamiento que no solamente debe estar presente  en combate sino en todos los instantes de la vida cotidiana, concentrándose en cada cosa que se hace. Es el trabajar arduamente, con todo cariño y responsabilidad lo que nos hace diferentes de los demás, es la actitud de brindar ayuda o una mano amiga a quien lo necesita en el momento indicado, es controlar nuestro carácter en cada prueba, por cada situación difícil y en cada desilución, desmotivación o burla; si la experimentamos, por lo que debemos combatir día con día para alcanzar un estado de paz interior.

Como todo buen propósito el tener carácter requiere esfuerzo y dedicación, es como estar con una espada levantada, en guardia, para que cuando nuestras emociones negativas se levanten podamos derrotarlas y que nuestra mente domine el combate y obtengamos la  victoria.

Es sumamente fácil estar meditando en un lugar silencioso, orando, en contemplación o comodamente sentado sobre un cojín, sin que nadie te moleste y lejos del mundo exterior; una media hora y tu logras relajarse, olvidar tus penas, estar enfocado y sentirse parte del Universo; sin embargo,  pasado este momento sublime, es  en el instante  que entramos a nuestra oficina, nuestro hogar o simplemente en la calle  donde nosotros somos realmente probados: es donde estamos expuestos a diversas corrientes de pensamiento, diversidad de caracteres y opiniones, temperamentos y formas de actuar que nos crispan los nervios y en un ir y venir la “bestia” que llevamos dentro salta y decimos y hacemos cosas que no queríamos. El apostol Pablo dice al respecto: “No hago lo que quiero sino lo que aborrezco”( Romanos 7:15 ).  Es nuestra carne la que nos hace sucumbir, nuestra mente dominada por las emociones,  y en estos momentos somos como un barco a la deriva sin un capitán ecuánime, con autoridad y  carácter que domine el timón, y como el barco  sin timonel naufragamos o encayamos.

Me decía un Pastor amigo que el dejarse llevar por las emociones no significaba tener carácter fuerte, significaba mas bien NO TENER CARACTER. Ahora cuando escucho que alguien grita, pierde los estribos y anda de mala cara me acuerdo de eso y me digo: de verdad esa persona no tiene carácter.

Es así como un samurai era probado por su señor(Daimyo), por esa razón su código era sumamente estricto y su disciplina increiblemente limpia.
Hoy en día para purificarse, dominar la carne(emociones) y fortalecer el carácter muchas religiones tienen ritos de purificación donde se someten a pruebas desgastantes, de paciencia, de dolor, de ayuno o meditación para que su mente tenga control y llevar a una vida de éxito. Ejemplos de estas prácticas pueden ser encontradas en El misogi; un rito sintoísta que fue utilizado desde la antigüedad por monjes y guerreros (samuráis) para   purificar la mente, el cuerpo, y el espíritu; este consiste en someterse al agua sumamente fría de las cascadas al amanecer;  también encontramos el Ayuno y la preparación para el YONKIPUR de los judios, el ayuno y oración en tiempo de Cuaresma para los catolicos, el Zazen en el budismo. También los Yamabushi  o guerreros de las  montañas en el Japón(según el Shugendo o vía de los poderes ocultos) tienen periódos   de grandes ejercicios donde  se abstienen de carne y alcohol,  mantienen una castidad absoluta, no toman cereales y sólo tienen derecho a algunas hierbas, hojas y resina de pino.   Otros ritos son todavía más severos, tales como los nueve días durante los cuales el asceta no debe ni moverse, ni dormir, ni beber, ni comer, ni hablar. Otros   pasan uno o más inviernos en una cueva; otros se entierran o mortifican su cuerpo lazerándolo,  para mencionar unos pocos ejemplos.

De esta manera el fín de todos estos sacrificios es cultivar el caracter para estar preparado para la bendición que se espera. Para unos la bendición es obtener poderes espirituales, dones extraordinarios o mágicos, para otros el sacrificio es para accesar  al éxito en los negocios,  unos buscan la espiritualidad; transmutar para ser una persona diferente y mejor, otros desean  reinventarse para lograr la realización y felicidad personal. También tenemos  corrientes cuya meta es la búsqueda de unir el cuerpo con el espíritu para hacerse uno con el Universo.

Todo lo anterior constituye el gran esfuerzo por el que el ser humano desea tener lo que los cristiamos llamamos bendición, para nosotros sin embargo, para recibir esa bendición debemos tener un caracter conforme al corazón de Dios, pues por la falta de caracter perdemos esa bendición que tanto hemos estado esperando.
La falta de caracter produce la pérdida de valores, respeto, ética, principios y responsabilidad. Es falta de caracter el agredir a tu hijo o hija  cuando tu sabes  que sus manos son mas pequeñas que las tuyas y que no tiene conciencia de lo que hace, es falta de carácter cuando tratas de sabotear a tu compañero en el trabajo porque hace las cosas mejor que tu, es falta de caracter cuando comes lo que no debes dándote cuenta que es perjudicial para tu salud, te falta caracter cuando te llenas hasta casi vomitar en una f¡esta, cuando tomas el licor que te hace daño y pierdes la noción de tiempo y espacio, es falta de caracter cuando ves a la mujer o el hombre que no te pertenece; cuando no dominas tus ojos, falta de caracter cuando compras o ves revistas obsenas para masturbar tu mente; es falta de caracter el querer obligar a tu esposa o esposo  a hacer sexo a la fuerza para satisfacerte a ti mismo(a) aun cuando él o ella no desee en ese momento porque ha trabajado mucho, esta exausta por los niños o porque no se siente bien. Es falta de caracter la boca asquerosa  que dice palabras o frases sucias para que la sociedad vea que eres el macho dominante; es falta de caracter cuando mientes para excusarte de algo que hiciste mal sabiendolo de antemano y es falta de caracter cuando sabes que tu no puedes solo, que necesitas cambiar y mejorar, que  necesitas ayuda  y no la pides porque te falta caracter para reconocer tu debilidad.

Y así por falta de caracter sigues hundiéndote en el lodo, esperando que alguien te saque por arte de magia cuando en tus adentros sabes que nunca va a ser así.
Uno puede seguir pidiendole a Dios que le de la bendición; llamese salud, casa, automovil, empleo, posición económica, honores, títulos o dinero pero no va a recibirla a menos que esté uno preparado, es decir a menos que tenga el caracter adecuado para poder conservarla.

Una fortuna en un alcoholico o mujeriego no duraría, un puesto de responsabilidad a alguien que no ha querido sujetarse a autoridad y que ha sido un rebelde con sus superiores no es congruente, una jefatura en manos de alguien que sea injusto o maltrate a sus empleados lleva el negocio al fracaso. Un título a alguien que no se ha esforzado como estudiante es una herramienta en manos de un ignorante;  es imposible que un adultero  o un engañador tenga paz en su hogar, un padre que no da buen testimonio no puede enseñar a sus hijos el buen camino, una persona negativa enferma a un equipo de trabajo... y así tu mismo(a) puedes darte cuenta como la bendicion puede perderse por falta de caracter.
Dios conoce nuestras debilidades, por esa razón nos hace pasar pruebas difíciles y desiertos para moldearnos y prepararnos como tierra fértil, algunas personas tardan días, otros meses y otros años. Moisés pasó 40 años en el desierto después de que huyó de Egipto donde después de ser hijo de Faraón y tener basta autoridad pasó a ser pastor de ovejas de un rebaño y tierra  ajenos. José vendido por sus hermanos fue a la cárcel: tras de ser esclavo era preso; Elías tenía un temperamento  auto suicida,  Daniel fue a tierra extraña, a pesar de su obediencia a Dios para ser formado, y el mismo Señor Jesús fue probado y sometido al desierto.

Antes de reclamar a Dios por la bendición que  has estado esperando  toma un momento y piensa si tienes carácter para recibirla.
Si estas palabras no son para ti, te felicito tienes carácter,  pero si por el contrario; te han puesto a meditar y has descubierto que te falta carácter entonces: bienvenido al club. Como dije antes: no podemos solos; hasta para hacer ayuno, dejar la cama caliente y levantarse en la madrugada a orar se necesita carácter, el único que nos puede ayudar es Dios a través de Cristo Jesús.

Qué te parece si hacemos un trato, ya que estamos en el mismo club pongámonos de acuerdo: ve a tu habitación y cierra la puerta, yo voy a hacer lo mismo; una vez ahí pidámosle a Dios que nos ayude a tener carácter conforme a su voluntad y pídele al Señor Jesús que perdone tus pecados, entre en tu corazón y que viva su vida en  ti de hoy en adelante. No esperes más. Yo iré a  mi dormitorio a pedirle lo mismo.
Estoy seguro de que la vida nos va a cambiar para bien.
Dios promete en su palabra: al que venga a mí no lo echaré fuera (Juan 6:37) confía en él y él hará

El Señor te bendiga

Un abrazo a la distancia



Escrito por:


Luis Gustavo Ramírez M.
Renshi - Aikido Fuku Shidoin